Es la 3era vez en casi 2 meses que tiene este año 2020 , que
he visto el mismo patrón que se repite y por ello me ha hecho detenerme y
escribir sobre esto.
Antes pasaba desapercibido de alguna manera, porque
encontraba estos casos , que eran varios, sí, pero no le presté atención a los
actores, me explico:
Desde hace 7 años en IBP, que es la ong donde soy
presidenta, convocamos a voluntarios, y postulan muchas estudiantes de carreras
de Ciencias Ambientales, así como egresadas.
Las egresadas son las que tienen más tiempo para ser
voluntarias, por lo que apenas acaban la carrera postulan, y en muchos casos ,
después de algunos meses como voluntarias , las chicas me decían que sus
“familias” las habían convencido en ya no esperar a encontrar trabajo(mientras
ellas estaban en el voluntariado, a la par buscaban empleo en alguna empresa),
sino a que apoyen el negocio familiar(que no tenía nada que ver con sus
carreras), o que se dediquen a otra cosa que no tenga nada que ver con el tema
ambiental, porque hay que generar ingresos como sea.
Resulta que este año, entraron varias chicas y me topé con 3
casos, donde ellas me contaron que fueron sus mamás las que las habían convencido
de dejar sus sueños de trabajar en el sector ambiental, para trabajar en otra
cosa totalmente distinta.
Y entiendo perfectamente la necesidad de generar ingresos
para las familias de esas 3 chicas, pero al convencerlas de hacer algo
totalmente distinto, las alejan de sus sueños , de su carrera, de lo que
querían hacer por el resto de su vida.
Las mamis debemos ser conscientes del liderazgo que
ejercemos , y de la influencia que tenemos sobre nuestras hijas para usarla en
favor de ellas.
Eso de que , es sólo por 3 meses, se convierte en 1 año, y
luego al ver que ganan dinero pues se acostumbran a su nuevo oficio y terminan
resignándose a que así es la vida, hay que trabajar y a veces no tenemos todo
lo que deseamos.
Y creo que debemos al menos intentar, luchar y motivar a
nuestras hijas a luchar por sus sueños a pesar de todo, de las carencias
económicas, de las dificultades, de todo, porque ese gesto es simbólico y las
marcará de por vida: LUCHA POR TUS
SUEÑOS, LUCHA POR LO QUE QUIERES.